Sorteo de Navidad

Un empresario reparte cinco millones del tercer premio comprado en Villamuriel

22/12/2011 - 00:02
PILAR ROJO

García Meneses, a la derecha, junto a su hijo y el delegado de ONLAE, Daniel Evangelio. :: M. DE LA FUENTE

Poco antes de las once de la mañana, los niños de San Ildefonso cantaban el tercer premio, que correspondió al número 2.184.  La administración de Villamuriel de Cerrato tuvo quince series de este número, cinco las devolvió el miércoles y las diez restantes (cien décimos) las había comprado un hombre en ventanilla hace aproximadamente dos meses. Tras una mañana en la que todo eran conjeturas, finalmente se conoció la identidad del afortunado: José Ángel, un empresario que prefiere mantenerse en el anonimato, que reside ahora en Villalobón (que ayer estaba en San Sebastián), pero que durante años vivió en la urbanización Los Olmillos de Villamuriel. Él ha repartido la suerte entre compañeros, empresarios del sector y amigos en muchos puntos del país. Cantabria, Barcelona, Navarra y, sobre todo, el País Vasco y la provincia de Palencia han sido los escenarios donde más dinero ha distribuido. «Yo calculo que en Palencia habré repartido dos series, aproximadamente un millón en premios. He dejado décimos en Palencia, Villamuriel y en la zona de Saldaña, de donde yo procedo», asegura.

El  empresario, vinculado al sector de la soldadura, pidió en la ventanilla de la administración de Villamuriel, un pueblo al que se siente estrechamente unido desde que vivió allí, cien décimos de un número cualquiera. «Solo pedí que los 2.000 euros fueran del mismo número. No miré si era bonito o feo», explicó. Los regaló, repartió e intercambió con sus empleados (muchos del País Vasco y Navarra), sus amigos y algunos familiares. Finalmente, algo del dinero del premio ha quedado en Villamuriel, pero es de esos a los que se puede calificar de «muy repartidos». «Yo calculo que en Villamuriel habré dado cinco décimos aproximadamente. El resto está por distintos sitios. Cada décimo está premiado con 50.000 euros y, aunque no es una cantidad exagerada, me alegro mucho de haberles podido dar algo de alegría en estos momentos difíciles. Creo que todo ayuda», señalaba ayer el ganador. Él confesó que se ha quedado con cuatro décimos, y reconoce que no le falta trabajo para el próximo año y que esa es su mejor lotería, «aunque es un dinero que viene fenomenal».  Además, confiesa que para él la lotería es una especie de aguinaldo. «En vez de regalar botellas u otros obsequios navideños, regalo lotería. Hasta ahora había tenido muy mala suerte, nunca me había tocado nada, pero ahora parece que la suerte ha cambiado», señala.

El afortunado se enteró del premio a través de varias llamadas telefónicas que inicialmente interpretó como bromas, hasta que su novia le confirmó que su número había sido agraciado con el tercer premio. «La vida te cambia algo, pero lo que más ilusión me hace es que también ha sido una pequeña ayuda a todo mi entorno, una cantidad que para mucha gente en apuros le permite un respiro y, para el resto, una alegría», concluye el afortunado ganador.