Con la presencia de varios miles de personas, la cabalgata de los Reyes Magos de Oriente por las calles de Arroyo de la Encomienda sirvió para despertar nervios y emoción entre los niños que esperaban alborozados su paso. Un paseo que se inició en Arroyo núcleo y que, tras pasar por La Vega y el centro comercial de Hipercor, tuvo su punto más álgido en la Plaza España de La Flecha. Hasta allí, sus majestades repartieron 900 kilos de caramelos desde las cinco carrozas en las que, además de a Melchor, Gaspar y Baltasar, se vio a también a Bob Esponja o Los Lunis.
Ellos, acompañados de un séquito de alrededor de cien personas, se desplazaron finalmente hasta la Plaza de Toros en la que se disfrutó de 300 litros de chocolate que sirvieron para templar los cuerpos de todos los que estuvieron en el recorrido soportando el frío.
Con el saludo de sus majestades de oriente desde el balcón del Ayuntamiento hacia la multitud de pequeños y mayores que se encontraban en la plaza arrancó ayer una colorida cabalgata de Reyes Magos en La Cistérniga amenizada por la banda municipal de música y aderezada con la magia y fantasía de diversos personajes de cuento y zancudos.
Desde la vieja senda de piedra que cruza el Pisuerga, sus majestades los Reyes Melchor, Gaspar y Baltasar recalaron en Simancas para llevar la ilusión a cientos de niños. Tras recorrer a caballo el puente medieval y las calles Calzada, Miravete, Hospital, Salvador y Plaza Mayor, por las que repartieron 100 kilos de caramelos, los tres magos llegados desde Oriente adoraron al niño Jesús y le hicieron entrega del oro, incienso y mirra.
Bajo el lema estampas navideñas, las tres carrozas reales, construidas como viene siendo habitual por las asociaciones locales, iniciaron el recorrido portando a sus majestades, niños vestidos de pajes y pastorcillos arrojando caramelos por las calles de Villanueva.
Concluida la cabalgata, los Reyes Magos con todo su séquito y el numeroso público que siguió el desfile, se reunieron en el salón del ayuntamiento donde, tras la ofrenda al Niño Jesús y la tradicional entrega de regalos, los asistentes degustaron un chocolate acompañado del clásico roscón de reyes.
Un Talbot para Melchor, un Ford Mustang para Gaspar y un Rolls Royce para Baltasar, todos descapotables, fueron los vehículos que trasladaron a sus majestades por las calles de Laguna de Duero. A los tres coches reales les acompañaban otros dos Rolls Royce para el reparto de caramelos, dos carrozas, de las peñas Los Incas y El Fregao y algunos todoterrenos.
Las tres carrozas reales, además de otras tres de aportadas por la AMPA Miguel Delibes, la Asociación Santa Águeda y la Asociación Flamenca El Lerele compusieron el cortejo de Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar, representados por dos estudiantes universitarios y un trabajador del sector de la construcción, por las calles de La Pedrajas de San Esteban.
La débil niebla que comenzó a cubrir el castillo de Peñafiel momentos antes del comienzo del cortejo regio, tan solo consiguió desvanecer la imagen de la fortaleza peñafielense durante el transcurso de la cabalgata, la cual, tras partir de la Avenida del Polideportivo, vivió su momento cumbre en la Plaza de España, donde una multitud de niños y adultos recibió calurosamente a sus majestades de oriente. En esta ocasión la comitiva que acompañó a los Reyes Magos, los cuales se desplazaron en sus respectivas carrozas, estuvo formada por tres plataformas rodantes más, preparadas y ornamentadas para la ocasión.
En Villalón y Mayorga también tuvieron parada los magos de oriente, que desfilaron por las calles de los municipios bajo la atenta mirada de los más pequeños.
Los Reyes Magos llegaban a Íscar compartiendo espacio en la única carroza, de grandes dimensiones y profusamente engalanada, sobre un remolque-plataforma de un camión tráiler.
Arduo trabajo fue el que tuvieron durante todo el día de ayer sus majestades los tres Reyes Magos de oriente en Medina del Campo, donde desde primera hora de la mañana repartieron ilusiones en forma de regalos entre los más pequeños de la casa. La primera parada fue a las diez de la mañana en la guardería municipal. Alrededor de las doce visitaron a los niños ingresados en el Hospital Comarcal y a las 13:15 horas, en el Patio Central del Ayuntamiento los niños pudieron entregar sus cartas. No obstante el momento más álgido del día se vivió a partir de las 19:30 con la gran cabalgata. Centenares de navarreses se agolparon por las principales calles de Nava del Rey para ver a los reyes, mientras que en Tordesillas un séquito de más de 54 pajes y centenares de niños disfrazados acompañaron a los magos.









